domingo, janeiro 02, 2005

Wewelsburg - Castelo SS



EL CASTILLO WEWELSBURG

Himmler, como jefe de la SS, la "Orden Negra", restauró y organizó una serie de castillos, de los cuales el más importante fue el Wewelsburg (cerca de Paderborn). Según Miguel Serrano, se trataba de "centros de revelación" para los hombres de la SS y su localización era cuidadosamente elegida.

Estas "escuelas de cuadros" o como queramos llamarlas se establecían en antiguos castillos reacondicionados por arquitectos SS. El 27 de Julio de 1934 Himmler tomó posesión de Wewelsburg, arrendado por la cantidad simbólica de un marco al año al ayuntamiento de Büren, Westfalia. La fortaleza se encontraba en un penoso estado de conservación. Su reconstrucción fue financiada por el Ministerio de Hacienda del Reich, que aceptó la idea de Himmler de convertir el viejo castillo en algo parecido a lo que fue Marienburgo para los Caballeros Teutónicos.



Antecedentes

En Wewelsburg quería Himmler con sus Obergruppenführer fraguar las herramientas ideológicas de la Orden. El escenario era idealmente apropiado para ello: el Wewelsburg era la única fortificación de la región alemana de Westfalia, cercana a Paderborn, llamada según uno de sus antiguos propietarios, el caballero Raubritter Wewel von Büren. El castilllo, antiguo refugio de los obispos de Padernborn, se encontraba (y se encuentra hoy todavía) en una montaña sobre el pequeño río Alme y cerca del pueblo Wewelsburg.

En el siglo XVII la fortaleza reverdeció para deteriorarse progresivamente a lo largo del siglo XIX. De forma triangular dominaba todo el paisaje en varios kilómetros a la redonda y se comprendía que en otro tiempo hubiera sido considerada como prácticamente inexpugnable.



La reconstrucción

"Me propongo reconstruir Wewelsburg para convertirlo en escuela de jefes SS", había dicho Himmler, que tras dos años de trabajos acelerados protagonizados por artífices voluntarios de la SS, tomó posesión de la fortaleza.

Himmler creó en un "departamento Wewelsburg" bajo la dirección del Standartenführer Siegfried Taubert, quien en 1937 se convirtió en Burgkommandant, comandante del castillo. El arquitecto de la SS Hermann Bartels elaboró los planes de reforma del castillo. Hasta el final de la guerra, el acondicionamiento y mantenimiento del Wewelsburg costó 13 millones de marcos del Reich.

Bartels conocía la obra de Viollet le Duc, arquitecto francés reconstructor de la fortaleza de Carcasona y de las catedrales de Notre Dame de París, Chartres y Arras. Amigo de Fernando de Lesseps y del alquimista que actuó bajo el nombre de "Fulcanelli", Emmanuel Viollet le Duc, revalorizó el arte gótico y se convirtió en punto de referencia obligado para todos aquellos que pretendían restaurar el esplendor de las viejas construcciones medievales.

Un comando del 'Servicio Voluntario del Trabajo' (Freiwilliger Arbeitsdienst) y una plantilla de expertos de la SS colocaron las bases del castillo de Himmler.



El "Camelot" de la SS

La organización de las SS de Himmler, llamada la "Orden Negra" por el color de sus uniformes, recuerda mucho por sus rituales y formas a las órdenes de cabellería de la Edad Media, como por ejemplo los Templarios o los Caballeros de la Mesa Redonda, del rey Arturo. Himmler sólo permitía doce huéspedes en su mesa de Wewelsburg, doce como los doce apóstoles o los doce cabelleros de la mesa redonda del rey Arturo. Y de igual forma que el rey Arturo era quien escogía a sus doce caballeros más valientes, también Himmler elegía en persona a sus doce mejores Obergruppenführer para la jerarquía superior de su Orden.

El jefe de la SS encontró en su castillo Wewelsburg su particular Camelot, su sede mística de la Orden Negra. En el norte de la fortaleza se emplazó el gigantesco comedor de 35 metros de largo por 15 metros de ancho, donde sus elegidos se sentaban a una gran mesa redonda de roble macizo, cada uno en un butacón tapizados en cuero y con una placa de plata con el nombre del caballero SS y con su escudo. Al parecer éste era el centro de decisiones de la Orden Negra. Se reunían regularmente para meditaciones y conferencias. Cada uno de los elegidos poseía su propio aposento en el castillo, cada uno decorado en un determinado estilo histórico y dedicado a una personalidad histórica.



Himmler también había pensado en el final de sus caballeros. Bajo la sala de la mesa había un sótano abovedado de piedra natural y separado del mundo exterior por un muro de 1,80 metros de grosor. Allí se escondía lo más sagrado de la Orden: el lugar de culto de los caballeros SS muertos.

En el medio del suelo se habría un ahondamiento como la de una fuente, que bajaba en dos niveles. Una especie de platillo de piedra formaba el centro, y en torno a la pared del sótano se extendían doce zócalos de piedra, uno por cada caballero de la mesa. En el platillo debían ser quemados los escudos de los Obergruppenführer muertos. Urnas con esas cenizas debían ponerse sobre uno de los zócalos. Existían además cuatro aperturas o aspilleras del tamaño de un puño en el techo del sótano, de manera que éste estaba ventilado y durante la ceremonia de incineración del escudo el humo del ritual fúnebre se mantenía en la habitación como una columna.



Sobre la sala de la mesa, en el ala sur del triángulo fortificado, se dispusieron los aposentos privados del Reichsführer Himmler, de los que también formaban parte una sala para sus amplia colección de armas y un otra más para albergar una biblioteca que alcanzó los 12.000 volúmenes. Al lado se dispusieron una sala de sesiones y una sala de vistas para el Tribunal Supremo de la SS. En el mismo ala había habitaciones de invitados para Hitler, quien por cierto jamás apareció en el Wewelsburg – motivo suficiente para que se difundiera en el pueblo de Wewelsburg el rumor de que Adolf Hitler a su muerte debía ser enterrado en el castillo.

El Wewelsburg no fue el único castillo que Himmler unió a las SS. "Es mi objetivo", declaró Himmler en 1937, "que, a ser posible, en la zona de todo estandarte [nota: las unidades SS se dividían en estandartes] pueda ser mostrado un centro cultural de la grandeza y pasado alemanes, de manera que tal centro cultural sea acondicionado para ser digno de un pueblo culto".



Wewelsburg y el Sol negro

En la sala de columnas del Wewelsburg nos encontramos en el suelo (en forma de incrustaciones en mármol) el símbolo del Sol negro con rayos en forma de runas 'sig'.

Más arriba en esta sección hemos puesto una imagen de la esvástica que hay en el vértice de la bóveda del sótano, una esvástica también con runas 'sig', lo cual es una clara alusión al Sol negro.

http://libreopinion.com/members/neuschwabenland/wewelsburg.html